Piazza di Spagna

La Plaza de España es uno de los lugares más emblemáticos de Roma. Sus estrechas, comerciales y casi peatonales calles las convierten en un barrio muy animado, que atrae tanto a romanos como turistas.

Abarrotada todo el año, tanto en verano como en invierno, ya en el siglo XVI, la gran afluencia de peregrinos que llegaban a Roma, convertían esta zona en un área intransitable. En el siglo XVIII, se construyó la monumental escalinata, que la convierte en uno de los lugares más concurridos de la ciudad.

Piazza di Spagna.

La plaza debe su nombre a la Embajada de España ante la Santa Sede y ante la Orden de Malta, que se encuentra en la misma.  En el siglo XVII, el entorno de este área estaba considerado territorio español. De hecho, quienes traspasaran sus límites, corrían el riego de ser disparados por soldados del ejercito español que allí se encontraba.

En esta misma época, este barrio ya estaba considerado como una zona turística, llena de hoteles para aristócratas ingleses en su gira por Europa o para artistas, escritores y compositores amantes de Roma y su historia. Muchos viajeros buscaban inspiración artística en sus calles y compraban adornos para sus hogares.

La plaza se encuentra en el cruce de las calles Via del Babuino, que lleva a Piazza del Popolo y la Via del Condotti. En el centro se encuentra la Fuente de la Barcaza.

Fontana della Barcaccia

Se trata de otra fuente más del centro de Roma, menos llamativa pero muy concurrida, siempre rodeada de turistas que se sientan a descansar en sus bordes.

Fue proyectada por Gian Lorenzo Bernini o por su padre, Pietro Bernini. Construyeron una barca naufragando, medio sumergida. Fue encargada por el papa Urbano VIII y la adornó con abejas y soles, procedentes del escudo de armas de su familia, Barberini.

Escalinata de Piazza di Spagna

Durante el siglo XVII, los propietarios franceses de Trinità dei Monti, decidieron construir una gran escalera para unir la iglesia con la plaza. Las obras concluyeron en el años 1726. Hoy, trescientos años después, sigue siendo uno de los rincones más característicos y concurridos de la ciudad.

Escalinata di Piazza di Spagna.

Trinità dei Monti

Trinità dei Monti fue fundada por los franceses en el año 1495. Sus bóvedas están decoradas con pinturas manieristas que merecen ser conocidos.

Sin embargo, las vistas que ofrece el emplazamiento de la iglesia, en la parte alta de la escalinata, hace que pase desapercibida y mucha gente no la conozca.

El obelisco fue colocado en este lugar por el oapa Pío VI en 1789, año en el que estalló la Revolución Francesa.

Vista desde lo alto de la escalinata.

Colonna dell’Immacolata

La columna conmemora la proclamación por parte del papa Pío IX de la doctrina de la Inmaculada Concepción, única para concebir un hijo sin pecado original.

Inaugurada en el año 1857, la columna está coronada por una estatua de la Virgen. En su honor, cada 8 de diciembre y ayudado por el cuerpo de bomberos, el Papa coloca una corona de flores en la cabeza de la estatua.

Enfrente se encuentra la Embajada de España ante la Santa Sede, así como el Palazzo di Propaganda Fide, construido para los jesuitas en el año 1662

Via Condotti

Via Condotti recibe su nombre de los conductos que transportaban el agua a las termas de Agrippa, cerca del Panteón. Sin embargo, hoy es una de las calles más elegantes de Roma. Sus comercios venden artículos de grandes diseñadores de moda, calzado, joyería y de unos precios desorbitados.

La calle paralela, Via delle Carroze, toma su nombre de los carruajes de gente adinerada que solía esperar a que fueran reparados.

Cómo llegar a Piazza di Spagna

En la misma plaza se encuentra la parada de metro Spagna. El autobús más próximo pararía en Via del Corso o Via Tritone, minibuses número 116 y 117.