Castel Sant’Angelo

El Castillo de Sant’Angelo es uno de los monumentos milenarios de la historia de Roma. Situado a la orilla del río Tíber y conocido como Mausoleo de Adriano, la fortaleza de Sant’Angelo es una edificación que se halla a poca distancia de la Ciudad del Vaticano

Historia de la fortaleza

EL Castel Sant’Angelo o el Mausoleo de Adriano es un monumento romano situado en la orilla derecha del Lungotevere, en un lugar estratégico, frente al pons Aelius, hoy día conocido como puente de Sant’Angelo.​

Iniciado por el emperador Adriano en el año 135 d.C., el mausoleo familiar fue terminado por Antonino Pío en 139. El monumento, levantado en piedra de travertino, estaba engalanado en su cima por una cuadriga de bronce guiada por el emperador Adriano.

El mausoleo cambió de uso muy pronto y se convirtió en un edificio militar, que acabó integrado en la Muralla Aureliana en el siglo V.

El actual nombre del castillo data del año 590. Durante una gran epidemia de peste que golpeó la ciudad, el papa Gregorio I vio al Arcángel San Miguel sobre la cima del castillo mientras envainaba su espada, marcando el fin de la epidemia. En conmemoración a la aparición, una estatua de un ángel corona el edificio.

Desde el año 1277, el castillo está conectado con la Ciudad del Vaticano por un corredor fortificado de unos 800 metros de longitud, llamado Passetto. La fortaleza fue el refugio del Papa Clemente VII durante el asedio y saqueo de Roma, que llevaron a cabo las tropas del rey Carlos I de España, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, en el año 1527. Desde entonces, el corredor fue utilizado por los pontífices para huir de los asaltos al Vaticano.​

Por este motivo cuenta con estancias nobles y enriquecidas con elegantes frescos renacentistas. Más tarde sirvió como cárcel, cuando pasó a manos del Estado italiano; y desde el año 1925 alberga el Museo Nazionale del Castel Sant’Angelo.​

Ninguna de las estancias, frescos u objetos de arte que contiene el Castillo es especialmente destacable, pero el conjunto, una amalgama de estructuras clásicas, medievales, renacentistas y barrocas, posee un valor único.​​

El castillo en la actualidad

El Castillo Sant’Angelo se encuentra dividido en cinco plantas a las que se accede a través de una rampa en espiral.​

Para entender mejor la historia del monumento es muy interesante echar una ojeada a cada una de las maquetas del edificio en sus distintas épocas, y que se encuentran en el acceso a la fortificación: en tiempos de Adriano, de Alejandro VI (siglo XV) y Urbano VIII (siglo XVII), tres de sus principales constructores.​

Todo el edificio está sólidamente fundado sobre el núcleo romano original, en torno al cual los Papas del Renacimiento construyeron el palacio. La larga rampa helicoidal, de época romana, da una vuelta completa al edificio, para llegar finalmente hasta la cámara de las cenizas.

Desde comienzo de la Edad Media hasta principios del siglo XIX, el edificio fue una fortaleza, y se pueden apreciar los paseos de ronda, los respiraderos, bastiones, almenas… y todo tipo de estructuras defensivas. Una de las visitas típicas son las prisiones históricas, donde estuvieron encerrados personajes célebres.

Los arcos abiertos que decoran el castillo se tapiaron a lo largo del siglo XVIII, con el objeto de conseguir un apartamento para encarcelar. Este espacio está formado por tres aposentos: uno central, el más amplio, y dos más pequeños. Los recientes trabajos de restauración han permitido reabrir la ‘Cagliostra’, la prisión de lujo donde estuvieron encerrados personajes célebres, como  Giuseppe Balsamo, Conde de Cagliostro, acusado de brujería en 1789. De ahí, el sobrenombre de la cárcel.

Además, se pueden visitar libremente numerosas estancias, decoradas con hermosos frescos en su mayoría de época renacentista y manierista, además de los patios, logias y terrazas, biblioteca, cámara del tesoro, etc

En realidad, todo el monumento es hoy un museo, el Museo Nazionale di Castel Sant’Angelo, pero contiene diseminadas por distintas estancias algunas salas propiamente expositivas, con material en buena parte del propio castillo. Existen colecciones de cerámica, escultura, pintura y armas de época.

Desde la planta superior, en la que se ubica una gran terraza, se obtiene una de las mejores vistas de la ciudad y desde la que se pueden obtener valiosas fotografías.​

Se recomienda visitar el Castillo Sant’Angelo por la tarde, tras pasar el día en el Vaticano. Volver dando un paseo por la Via della Conciliazione, visitar la fortaleza y ver las hermosas vistas que ofrece la terraza, especialmente al atardecer.

Visitar el Castel Sant’Angelo​​​

Ubicación

Lungotevere Castello, 50​

​Horario

Todos los días de 09:00 a 19:30 horas.

Cerrado el 1 de enero, el 1 de mayo y 25 de diciembre.

​​Precio

Entrada normal: 14€
Entrada reducida: 7€

Transporte

Autobús: líneas 23, 34, 49, 64, 87, 280, 492, 926 y 990.

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